LA COMPRAVENTA DEL BUQUE

LA COMPRAVENTA DEL BUQUE

La forma más frecuente de adquisición de la propiedad del buque a título derivativo es la de su compra. La adquisición de la propiedad precisa además del título contractual de compraventa la traditio o entrega del buque. Tiene una insuficiente regulación en el C.Com que sólo exige escritura pública e inscripción en el Registro de Bienes muebles, a la que es previa la autorización administrativa y su inscripción en el Registro Marítimo. Si la venta se realiza en puerto extranjero, la escritura deberá realizarse ante cónsul español.

Ante la carencia de regulación los contratos de compraventa se regulan mediante formularios que se han difundido en el mundo anglosajón, en los que se establece con detalle la disciplina de las partes. El Código delimita la cosa vendida al entender comprendida en ella el buque y sus pertenencias, en las que no se incluyen ni armas ni municiones ni combustible.

El flete y el pago de las cargas relativas al buque corresponden al comprador si la venta se verifica cuando el buque está de viaje, correspondiendo al vendedor, si el viaje ha concluido, en cuyo caso también le corresponden los fletes y la carga. El vendedor está obligado a entregar al comprador una certificación de la hoja de inscripción del buque.

Cuando la venta fuere voluntaria los acreedores conservarán sus créditos sobre el buque hasta que regrese a puerto de matrícula y tres meses después de la inscripción de la venta en el Registro o su regreso. Si la venta fuere judicial una vez inscrita la escritura en el Registro, se extinguirán todas las responsabilidades del buque en favor de los acreedores. Existe la venta forzosa cuando el buque ha quedado inservible para la navegación y sea imposible su rehabilitación; en este caso el buque es embargado y vendido para el pago de los créditos. Pueden ampliar está información en blog de pesca.

USUCAPIÓN

El buque puede ser adquirido mediante su posesión continuada. Si el poseedor del buque tiene buena fe y su título registrado, la adquisición se consuma con el paso de tres años. Si falta alguno de esos requisitos se necesitará la posesión continuada de diez años para adquirir la propiedad. En este caso, podrá practicarse la primera inscripción en el Registro pasado dicho plazo.

El Capitán no podrá adquirir el buque que mande por prescripción, a no ser que lo posea con justo título para adquirir la propiedad

Régimen del Código de comercio

Ciertos acreedores marítimos gozan de un derecho sobre el buque que sirve de garantía para el pago de la obligación pendiente. Estos acreedores tienen además como garantía todo el patrimonio del deudor. El derecho de garantía tiene carácter real en cuanto recae sobre el buque, este carácter real se manifiesta en el derecho de persecución que consiste en la posibilidad de embargar y solicitar la venta judicial del buque en el puerto en que se encuentre, aunque pertenezca a persona distinta del deudor; este derecho se ve limitado en el caso de que el buque esté preparado para hacerse a la mar, en cuyo caso el embargo sólo puede hacerse por las deudas contraídas para aprestar y avituallar el buque en aquel mismo viaje.

Los acreedores privilegiados se recogen en el art. 580 del C.Com, según un orden de preferencia, orden que se ve alterado si se ha constituido un derecho de hipoteca sobre el buque. Estos privilegios se extinguen una vez que se ha vendido el buque en pública subasta y se ha otorgado e inscrito en el registro de bienes muebles la escritura de venta. La venta voluntaria durante el viaje mantiene estos privilegios hasta tres meses de la inscripción de la venta en el Registro o de su regreso a puerto

 

Régimen internacional

En el ámbito internacional tenemos el Convenio para la unificación de ciertas reglas relativas a los privilegios e hipotecas marítimas de 1926 ratificado por España en 1930. Se aplica cuando concurren acreedores de distinta nacionalidad. Este Convenio señala el orden de prelación de los créditos privilegiados que preceden a la hipoteca. Después de éstos van las hipotecas y las prendas sobre el buque, permitiendo que las leyes nacionales puedan reconocer otros privilegios posteriores a las hipotecas. Además se establece que guardando el orden de prelación, los créditos del último viaje sean preferidos a los de los viajes anteriores

Reconoce el Convenio el carácter real de los privilegios que recaen sobre el buque, ya que perduran aunque éste cambie de dueño. El privilegio se extingue por regla general al año, aparte de los casos de extinción previstos por las leyes nacionales

 

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